
Podcast Radio Citlalcoatl
Un chavito me miró por la ventana del microbús y me sacó la lengua. Preferí ignorarlo y saqué un cigarrillo para fumarme la desilusión en aquella esquina. Comenzaba a oscurecer, la gente regresaba cansada a casa, mientras yo era un desfile de dudas en aquella acera que hasta me parecía extraña. Maribel acababa de largarse, dejándome a merced de mil demonios que me carcomían el chingado corazón. “Discúlpame. No eres tú, soy yo”, me había dicho minutos antes. Carajo, se agigantaba la confusión mientras yo miraba sus ojos furtivos, como si temiera que yo descubriera algo. “Es que creo que no está funcionando, bueno, no sé, deveras no sé qué hacer, mmm, bueno el caso es que no creo que debamos seguir juntos”, más o menos esa fue toda su explicación. Lo que más odié fue su argumento de “no eres tú, soy yo”.